PLAGAS EN YERBA MATE

Las plagas y sus enemigos naturales conviven en equilibrio en condiciones naturales. Cuando se produjo la expansión del cultivo de yerba, también se incrementaron las poblaciones de plagas.


amanecer rural

La activa participación del productor en la tarea de lograr mejores y mayores rindes, contribuye al
mismo tiempo a perturbar esa comunidad naturalmente equilibrada. Las plagas más importantes de los yerbales correntinos son el “rulo”, el “taladro”, el “marandová” y los ácaros. 

“Rulo” o Psílido de la yerba mate, Gyropsylla spegazziniana 
Es la principal plaga de la zona productora argentina. Se trata de un insecto, cuyos huevos miden aproximadamente 0,42 milímetros de largo y 0,15 milímetros de ancho. Son de color blanco amarillento y en la madurez amarillo anaranjado. Eclosionan a los seis u ocho días.
Las larvas de color blanco amarillentas y con tubérculos laterales, poseen casi todos los órganos del insecto adulto, pero sin alas. La larva de primer estadio se caracteriza por el gran tamaño de la cabeza.
La hembra adulta realiza la postura de los huevos sobre brotes, inyectando la secreción de una glándula venenosa en el nervio central de las hojitas, que forman en su conjunto el “rulo”  característico.
La hembra coloca por postura de 32 a 34 huevos. El número de individuos por hoja enrulada, puede
alcanzar de 100 a 150, que viven protegidos en la agalla durante 20 a 25 días.
El psílido tiene de ocho a nueve generaciones por año. El ciclo completo es de alrededor de 30 días. G. spegazziniana es especifica de la yerba mate.
 El mayor daño se produce en dos épocas: durante la primavera y hacia fines de verano y comienzos de otoño.
Existe una estrecha relación entre la brotación de la planta y la infestación del psílido, que es considerada plaga de la brotación.
Por muchos años, se usaron plaguicidas en forma indiscriminada para su control. Luego, con la
caída de precio de la hoja verde, se disminuyó el uso de químicos, y existen muchos yerbales que ya no reciben tratamiento alguno contra esta plaga. Para evitar daños económicos, conviene realizar aplicaciones en primavera, verano u otoño, recién cuando se encuentran más de 120 individuos cada 20 golpes a brotes, en caza libre. Los principios activos son Dimetoato, Metildemetón y Endosulfán, diluidos en agua a razón de 100-150 mL cada 100 L.

Rulo en Yerba Mate.

 

Taladro grande o “Tigre de la yerba mate” Hedyphates betulinus
Esta plaga es importante en algunos yerbales en decadencia, sobre todo cuando las plantas sufrieron muchas heridas por labranzas o en el momento de la cosecha. El ciclo de vida comienza en los huevos, de 2 milímetros de largo, rugosos, que tienen forma ovalada y son de color blanco cremoso. Las hembras colocan un huevo por orificio que practican con sus mandíbulas en la corteza. Las partes de la planta elegidos para la ovoposición son: el cuello de la planta, ramas y raíces desnudas.
Las larvas (orugas) de color blanco-amarillento, no tienen patas (se desplazan mediante repliegues del cuerpo que le sirven para locomoción), pero están provistas de mandíbulas bien desarrolladas.
Ya desde el primer estadio, las larvas se introducen en el tronco y comienzan a comer leño verde
y fresco, ocasionando daños al cultivo durante aproximadamente 9 meses. Al pié del árbol se puede observar aserrín, y por ello se puede detectar la presencia de la plaga en el interior de las ramas. Éstas se debilitan y se pueden romper por alguna acción mecánica, a veces hasta por el viento. En la primavera nacen los adultos, se los puede ver en los troncos y ramas. Miden de 2 a 2,5 cm de largo, son de color blanco, con manchas negras que se distribuyen de forma irregular sobre el dorso, patas y antenas, dándoles un aspecto atigrado.
Las plantas de yerba mate atacadas por el taladro, pueden sufrir con mucha facilidad el ataque
de hongos, que pudren la madera. En plantaciones jóvenes, una copa amarillenta, indica el daño. El cúmulo de daños provoca pérdidas de producción, muerte de plantas jóvenes y/o deterioro de plantas adultas.
Por estar dentro de la planta, la plaga no es afectada por insecticidas, lo que hace más valioso el
concepto de manejo integrado de plagas, analizado más adelante. Las principales medidas de control pasan por la conservación de la salud de las plantas desde el inicio de la plantación, evitar la  egradación del suelo y las heridas al tronco y ramas. En muchas explotaciones, ha dado buenos
resultados para minimizar la presencia del taladro, la recolección manual de adultos por parte de quienes cosechan las plantas en el período de verano.

Tigre de la yerba mate.

Marandová de la yerba mate o oruga rabuda, Perigonia lusca
Las observaciones a campo señalan que la presencia de esta plaga se produce con mayor intensidad en yerbales de alta densidad, con poca ventilación, como respuesta a la aplicación de fertilizantes (sobre todo nitrogenados) y de algunos plaguicidas.
El ciclo de vida se puede describir a partir de la mariposa, que es grisácea, con una banda oscura en las alas delanteras y otra amarillenta en las alas traseras. La hembra coloca los huevos en forma aislada sobre los brotes terminales. El huevo es casi esférico, blanquecino, de alrededor de 1 mm de diámetro. De estos nacen las larvas, que se alimentan únicamente de hojas de yerba, con gran rapidez y avidez, citándose que dos o tres de ellas pueden comerse todas las hojas de una planta.
Cuando el ataque es intenso pueden observarse los tallos desnudos.
La larva llega a medir 60 mm de largo. En general, el cuerpo es verde amarillento, con una banda longitudinal a veces clara y otras oscura. Por abajo es azulada y a los costados se pueden ver unas finas líneas amarillentas. Lo que destaca al marandová es un cuerno en la parte posterior, por lo que  ambién se lo llama “oruga rabuda”.
Muchas veces las larvas no se ven, porque su color es parecido al de las hojas. Su presencia se destaca cuando se produjo el daño, pues las ramas quedan al descubierto. Mirando al pie de las plantas, sobre el suelo se ven los excrementos muy parecidos a los frutos de yerba. Luego de la etapa de larva, llega la pupa. En este estadio el marandová suele pasar el invierno, enterrado al pié de las plantas. Los adultos nacen en primavera y son de hábitos nocturnos. Se pueden producir varias generaciones al año, pero los principales ataques suelen ser en primavera-verano.
Esta plaga se puede controlar con los entomopatógenos naturales Baculovirus perigonia y Bacillus thuringiensis, en dosis de 250 g cada 100 L de agua, cuando las larvas poseen alrededor de 2 cm de longitud.

Ácaros
Los principales son: ácaro del bronceado de la yerba mate, Dichopelnus notus (Keifer), ácaro
rojo, Oligonychus spp y ácaro blanco, Polyphagotarsonemus latus.
Estos arácnidos son muy difíciles de ver a simple vista, debido a su tamaño muy pequeño. En
general, lo que se observa es el daño en la época de brotación, sobre todo en días frescos. Los brotes se observan totalmente defoliados, como si hubieran sido quemados. Los factores que favorecen la diseminación del ácaro dentro de la misma planta son: el viento, la lluvia, los pájaros y el hombre.
Cuando se observan más de 12 ácaros por cm2  de hoja, es el momento de pasar al control químico. Este se puede hacer aplicando entre 100 y 150 ml de dicofol o quinometoato diluidos en 100 litros de agua. Otro producto ampliamente usado entre los productores es el Zineb, a razón de 125 g cada 100 litros de agua.

EL MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS (MIP)
El MIP es una buena alternativa para mantener en un nivel bajo, los daños que producen las plagas. Lo complicado es que se combinan medidas de manejo y agroquímicos, lo cual hace necesario un mayor esfuerzo intelectual por parte de quien toma las decisiones técnicas en el yerbal. Ello dificulta su adopción masiva, ya que siempre es más sencillo recurrir al uso de agroquímicos.
Algunas prácticas que se podrían implementar en cualquier chacra son las siguientes:
1. Cosechar semillas de plantas con buenas condiciones sanitarias.
2. Cuidar que el vivero brinde buenas condiciones sanitarias: lugar alto, con buena luminosidad y con posibilidad de manejar la temperatura y la humedad.
3. Prevención: uso de abonos orgánicos (si se emplean fertilizantes, buscar equilibrar las fórmulas para favorecer la sanidad: hay evidencias que una aplicación exagerada de Nitrógeno favorece el aumento de las poblaciones de plagas, y que el Potasio provoca un efecto contrario); protección de la vida de los microorganismos del suelo; uso de cubiertas verdes, etc.
4. Evitar el monocultivo de la yerba, más bien favorecer la implantación de especies que no compitan con ella, desde cubiertas verdes naturales y espontáneas hasta especies arbóreas. La mayoría de los predadores y parasitoides que atacan a las plagas (control biológico natural), usan a estas especies acompañantes.
5. Reducir el uso de agrotóxicos hasta el mínimo posible. El MIP no excluye el empleo de químicos, pero se aconseja hacerlo de forma criteriosa y reducida, seleccionando los productos específicos, con poca toxicidad y residualidad.
6. Usar métodos alternativos de control:
-Químicos: feromonas, esterilizantes y atrayentes.
-Físicos: esterilización de machos de plagas por radiaciones.
-Biológicos: favorecer los enemigos naturales de las plantas, uso de Baculovirus perigonia y Bacillus
thuringiensis.
-Mecánicos: uso de trampas y juntado manual de adultos de taladro.
7. Manejar el cultivo de acuerdo a las últimas recomendaciones técnicas (éstas pueden cambiar a la luz de nuevas investigaciones). Observaciones a campo indicarían que las altas densidades favorecen la aparición de plagas, y también que una cosecha tardía y defoliación total, hacen coincidir la brotación con la época de aumento de la población de psílidos, etc.
8. Prescindir del uso del fuego: destruye la materia orgánica del suelo y provoca lesiones graves en el esqueleto de la planta.
9. Evitar la erosión y la compactación del suelo mediante coberturas del suelo, naturales o implantadas.
10. Monitorear periódicamente el cultivo, para apreciar los cambios poblacionales de las plagas y poder prevenir o curarlas adecuadamente 
 



Fuente: Yerba mate: manual de producción - Ing. Agr. Oscar J. Burtnik, INYM, Instituto Nacional de la Yerba Mate.