BOSQUES, PERSPECTIVAS AL 2030

Fuerzas que impulsan los cambios


amanecer rural

Cambios demográficos.

El crecimiento de la población, la expansión agrícola y los programas de desarrollo agrícola, son las causas principales de cambios en la superficie con bosques. Durante el período 2015-2030 se prevé un aumento neto de 120 millones de ha en los países en desarrollo para este fin. Parte de esta superficie derivará de la tala de bosques. El crecimiento de la población también aumentará la demanda de madera y sus derivados, incluida la leña. El problema del agotamiento de los recursos madereros de las zonas que abastecen a los centros urbanos persistirá durante las próximas tres décadas, a menos que se utilicen otras fuentes de energía. El impacto global de los cambios demográficos sobre los bosques variará de un país a otro. En la mayoría de los países desarrollados, donde la población se ha estabilizado, se ha detenido la deforestación; y de hecho, la superficie con bosques está en aumento, principalmente debido a la reversión de las áreas agrícolas. Se prevé un aumento en el número de países en los que podría suceder este proceso.
Cambios económicos. Se espera que a partir del aumento de ingresos y los cambios en la distribución de los mismos aumente la demanda de productos forestales, especialmente para los artículos procesados (productos de paneles, muebles, papel para imprimir y escribir, entre otros). Por otra parte, esta situación podría reducir las presiones sobre los bosques derivadas de la pobreza, proporcionando fuentes de subsistencia alternativas. En los países donde el control del acceso a los bosques es débil, es probable que la demanda de productos forestales exacerbe los problemas de manejo forestal deficiente y de tala excesiva (incluida la ilegal). La mayoría de los países desarrollados han pasado por una fase de agotamiento de los bosques durante los primeros años de desarrollo industrial y esto sucede actualmente en muchos países en desarrollo que afrontan el desafío de evitar la pérdida de bosques. El posible escenario para 2015-2030 sugiere que:
•     Países de Asia y América del Sur podrían lograr avances significativos en términos de crecimiento económico, lo que reduce considerablemente la dependencia de la tierra.
•     Algunos países que han dependido de los bosques para generar inversión podrían diversificarse y reducir dicha dependencia. Es probable que persista la deforestación en aquellos países de Asia, África y América del Sur, donde el desarrollo económico y el crecimiento de los sectores no agrícolas sean insuficientes para garantizar grandes cambios de actividades, dado que la gente seguirá dependiendo de la tierra y ejerciendo presión directa e indirecta sobre los bosques.
•     En varios países, el progreso económico permitiría invertir en grandes proyectos de infraestructura que llevarán asociados procesos de deforestación. Esto es particularmente cierto en varios países de Asia y América del Sur. Los desmontes para el desarrollo de infraestructuras (como grandes proyectos de riego e hidroeléctricos) y la expansión de la superficie bajo cultivos industriales podría contrarrestar la reducción de la tala de bosques para cultivos herbáceos.
•     El consumo de productos forestales se estabilizaría en las economías desarrolladas, aunque es probable que el mismo aumente en la mayoría de los países en desarrollo.
•     Aumentaría la demanda de servicios forestales como recreación y ecoturismo.
Cambios políticos, sociales e institucionales. En las últimas dos décadas sucedieron cambios importantes en la apertura, la transparencia y la descentralización de la gobernanza. Las comunidades locales, entre otros grupos, han logrado participar en la gestión de los recursos naturales. Se espera que surjan y se fortalezcan acuerdos institucionales más plurales en estos procesos. Los enfoques participativos son cada vez más aceptados, aunque el área manejada bajo esta modalidad es todavía muy pequeña. Se espera que estos esfuerzos ganen impulso durante las próximas tres décadas. Las estructuras y funciones de los organismos forestales del estado de muchos países en desarrollo podrían cambiar. Su responsabilidad pasará de la gestión directa de los bosques, al desarrollo de políticas y otras funciones reguladoras. La gestión real de los recursos será en gran medida responsabilidad del sector privado, los productores y las comunidades locales. La proliferación de la información (y el potencial de interpretación errónea) requiere mayor esfuerzo de análisis y mejorar el acceso del público a información fehaciente. Esta será otra función emergente de los organismos públicos.
Bosques, medio ambiente e iniciativas mundiales. La preocupación por el medio ambiente abarca una amplia gama de funciones de los bosques, incluida la protección de las cuencas hidrográficas, la conservación de la biodiversidad y el papel de los bosques como destino del carbono. Las organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales y los grupos ambientalistas han puesto a los bosques y el ambiente a la vanguardia del debate público. Las ONG y la sociedad civil seguirán teniendo un papel importante en las políticas y programas forestales. Estos acontecimientos no sólo han generado presiones contra la conversión de bosques a usos alternativos de la tierra, sino que también han dado lugar a un análisis más detallado de las prácticas forestales que se aplican. Se espera que estos aspectos dominen los debates a nivel local, nacional y mundial y tengan las siguientes implicancias:
•     Reconocimiento de la importancia de los bosques a nivel mundial, nacional y local;
•     Reconocimiento de los derechos de las poblaciones indígenas y dependientes de los bosques y una creciente preocupación por proteger sus medios de subsistencia;
•     Integración del cultivo de árboles con otros usos del suelo, para reducir los problemas ambientales y aumentar las oportunidades de ingresos;
•     Iniciativas mundiales y regionales para mejorar el papel de los bosques en la mitigación del cambio climático.

El comercio internacional.

Las exportaciones de productos elaborados fue significativamente mayor a la de los productos con baja transformación de la madera (por ej. las exportaciones de madera aserrada y tableros fue notablemente mayor que la de su materia prima), lo que refleja el esfuerzo de los países para capturar ganancias a partir del agregado de valor. Es probable que esta tendencia se acentúe en los próximos años. Los mayores flujos de comercio de productos forestales son intrarregionales. Durante las próximas tres décadas, a medida que se produzca una mayor liberalización del comercio, podrían producirse cambios significativos en la composición, el volumen y la dirección del comercio. El crecimiento económico en Asia está creando nuevas oportunidades para el comercio de madera procesada y no procesada y esto podría acelerar el cambio en la dirección del comercio ya evidente. El aumento de la demanda de Asia, junto con restricciones o prohibiciones sobre el aprovechamiento de bosques nativos en algunos países asiáticos, ha contribuido a los desmontes (muchas veces ilegales) en África y América Latina.

Evolución de la ciencia y la tecnología.
La evolución de la ciencia y la tecnología generará nuevos procesos y alternativas de manejo. Aumentará la capacidad de generar enfoques más adecuados para el manejo de los recursos. El acceso al conocimiento y la información mejorará e incluso las sociedades históricamente aisladas tendrán acceso a ello. Son probables los siguientes avances:
•     La mejora en la comprensión de los procesos ecológicos mejorará las capacidades y disminuirá los efectos adversos de las prácticas forestales.
•     La aplicación de nuevas tecnologías de teledetección permitirá evaluar el estado y los cambios de recursos en tiempo real y estará  
 



Fuente: Ing. Ftal Ana M. Lupi, Instituto de Suelos-CIRN-INTA Castelar