Récord agrícola 2025/26: más producción pero con márgenes en caída en Argentina

Un informe de Fundación IERAL advierte que, pese a una cosecha récord de soja y maíz, la rentabilidad del agro argentino se deterioró por la baja de precios y el aumento de costos.


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Récord agrícola 2025/26: más producción pero con márgenes en caída en Argentina


La campaña agrícola 2025/26 se encamina a marcar un nuevo hito productivo en Argentina, con una cosecha gruesa que superaría los 110 millones de toneladas. Sin embargo, ese récord no logra traducirse en mejores resultados económicos para los productores.

De acuerdo con un análisis de la Fundación IERAL, el maíz lideraría el crecimiento con una producción estimada en 67 millones de toneladas, un salto del 34% respecto del ciclo anterior. En tanto, la soja se ubicaría en torno a 48 millones de toneladas, sostenida por buenos rindes pese a una menor superficie sembrada.

A pesar del fuerte volumen, los márgenes muestran un claro deterioro. El informe señala que, a rindes constantes, la rentabilidad se comprimió durante el primer trimestre de 2026 debido a una combinación de menores ingresos y mayores costos.

En marzo, los productores propietarios registraron márgenes netos de 402 dólares por hectárea en la zona núcleo y de 81 dólares en la zona extrapampeana. Para los arrendatarios, el escenario fue más complejo: apenas 26 dólares por hectárea en la región núcleo y pérdidas de 78 dólares en áreas extrapampeanas.

La comparación histórica también refleja el ajuste: los márgenes actuales se ubican entre 140 y 190 dólares por hectárea por debajo del promedio mensual registrado entre 2018 y 2025.

El maíz, en el centro del ajuste
El deterioro reciente se explica por una caída del 2% en los ingresos medidos en dólares reales entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, mientras que los costos aumentaron entre 6% y 8%.

El informe atribuye la baja de ingresos principalmente al retroceso en el precio del maíz, que no logró ser compensado por la mejora relativa de la soja. En paralelo, el incremento de costos estuvo impulsado por la suba del gasoil —con impacto directo en fletes— y el encarecimiento de fertilizantes.

El impacto fue mayor en el maíz debido a su mayor dependencia del transporte y al uso intensivo de insumos como la urea. De esta forma, aun en esquemas productivos equilibrados, el ajuste terminó concentrándose en el margen del cereal.

Financiamiento y presión impositiva
El estudio también advierte sobre el impacto del financiamiento. Si el 50% de los insumos se cubriera con crédito en pesos, los márgenes netos de marzo caerían entre 44 y 69 dólares por hectárea adicionales. En ese escenario, incluso los arrendatarios de la zona núcleo pasarían a terreno negativo.

Otro factor clave es la carga tributaria. Según datos del INAI, entre abril de 2025 y marzo de 2026 el Estado absorbió en promedio el 55% del excedente económico en la zona núcleo y el 76% en la zona extrapampeana.

Las retenciones explican gran parte de esa presión: representan el 34% del excedente en la región núcleo y el 58% en zonas extrapampeanas, afectando especialmente a regiones con menor productividad y mayores costos logísticos.

Más volumen, misma fragilidad
La conclusión del informe es contundente: una campaña récord puede mejorar los números agregados del sector, pero no garantiza rentabilidad a nivel individual. En un contexto de costos en alza, presión fiscal elevada y precios más débiles, la sostenibilidad económica del productor sigue dependiendo de variables cada vez más ajustadas.



Fuente: Amanecer Rural







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