19/05/2026. REGIONALES. Santiago del Estero

La campaña gruesa 2025/26 en Santiago del Estero atraviesa una etapa marcada por contrastes productivos. Según el último relevamiento realizado entre el 4 y el 10 de mayo, las precipitaciones acumuladas durante abril generaron demoras en las labores de cosecha y complicaron el secado de los cultivos, especialmente en zonas con anegamientos.
En este contexto, las nuevas estimaciones muestran un ajuste negativo para maíz, sorgo y maní, mientras que la soja mejoró sus perspectivas y podría alcanzar máximos históricos tanto en rendimiento como en volumen producido.
De acuerdo con el informe, la oleaginosa exhibe un escenario excepcional. Los mejores rindes proyectados se concentran en los departamentos Juan Felipe Ibarra y Moreno, donde se esperan valores cercanos a los 40 quintales por hectárea. En contrapartida, Rivadavia registraría los menores rendimientos, con promedios de 25 qq/ha.
En maíz, las mejores performances productivas se ubican en el este provincial, particularmente en General Taboada, Jiménez y Juan Felipe Ibarra, con rindes estimados de hasta 70 qq/ha. Sin embargo, la incertidumbre sobre el resultado final sigue siendo elevada debido al impacto sanitario provocado por la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) y el complejo de achaparramiento.
El cereal también enfrenta retrasos en la cosecha respecto al promedio histórico y a la campaña pasada, producto de los excesos hídricos y la persistencia de humedad en los lotes.
Para el sorgo, las proyecciones muestran una pérdida de superficie cercana al 10%, afectada tanto por sequía como por anegamientos. La desuniformidad en el panojado y la maduración complicó el secado de los granos y demoró el ingreso de las cosechadoras. Moreno aparece como la zona de mejor desempeño, con rindes de hasta 32 qq/ha, mientras que Rivadavia apenas alcanzaría 15 qq/ha.
El caso más crítico es el del maní. El cultivo sufrió pérdidas estimadas en torno al 50% del área implantada debido a inundaciones y enfermedades asociadas al exceso de humedad. Además, se reportó una alta incidencia de viruela del maní (Nothopassalora personata), agravando aún más el panorama productivo.
Desde el punto de vista sanitario, la soja mostró presencia moderada de picudo negro y baja incidencia de roya asiática y mancha púrpura. En maíz, además de la fuerte presencia de chicharrita, se detectaron daños por cogollero e isoca de la espiga. En sorgo, los monitoreos reflejaron ataques de pulgón amarillo y cogollero.
El informe también destacó que las mayores poblaciones de Dalbulus maidis continúan concentrándose en las regiones endémicas del NOA y NEA, lo que obliga a sostener un monitoreo permanente ante el riesgo sanitario.
En materia climática, los datos satelitales mostraron que las lluvias de abril superaron ampliamente los valores históricos en toda la provincia. Hacia adelante, el pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional anticipa precipitaciones superiores a lo normal en el centro-norte santiagueño y temperaturas por encima de los promedios habituales.
Aunque las condiciones actuales favorecen el desarrollo de algunos cultivos, el exceso de humedad sigue siendo una amenaza para la calidad comercial de los granos y el normal avance de la cosecha.