19/05/2026. AGRICULTURA.

La campaña de cultivos invernales comienza en La Pampa con señales agronómicas positivas, pero condicionada por un escenario económico ajustado que enfría las expectativas de crecimiento del área sembrada.
De acuerdo con el primer relevamiento realizado entre el 27 de abril y el 3 de mayo, tanto trigo como cebada mantendrían una superficie similar a la implantada durante el ciclo previo.
En el caso del trigo, la proyección se ubica en línea con el promedio histórico provincial, confirmando que el cereal sigue ocupando un lugar estratégico dentro de las rotaciones agrícolas pampeanas.
Según técnicos zonales, las lluvias registradas durante abril permitieron recomponer los perfiles y mejorar significativamente la disponibilidad de humedad de cara al inicio de la siembra fina.
Este escenario climático favorable aporta mejores condiciones para la implantación de los cultivos, especialmente tras campañas marcadas por mayores restricciones hídricas.
Sin embargo, la decisión productiva continúa fuertemente atravesada por variables económicas.
En trigo, el precio del cereal, el costo de los insumos y la necesidad de realizar inversiones en fertilización aparecen como los principales factores que limitan una posible expansión del área.
A esto se suma la incertidumbre internacional, que también condiciona las decisiones comerciales y productivas de los productores.
En muchos planteos, la continuidad del trigo responde más a su importancia agronómica dentro de la rotación que al margen económico esperado.
Para la cebada, los condicionantes son prácticamente los mismos.
Los márgenes ajustados, los costos de implantación y la competencia con alternativas ganaderas y forrajeras aparecen entre los factores más mencionados por productores y asesores.
En algunas zonas de la provincia, especialmente donde la actividad ganadera muestra mejores resultados económicos, la cebada enfrenta una competencia directa dentro de la planificación productiva.
Pese a ello, la estabilidad del área proyectada muestra que ambos cultivos continúan siendo piezas importantes dentro de los esquemas agrícolas provinciales, aunque todavía sin señales claras de crecimiento.
El contexto climático aparece como uno de los aspectos más alentadores para el inicio de la campaña fina.
Durante abril, las precipitaciones superaron los registros históricos en gran parte del área relevada, permitiendo sostener una adecuada reserva hídrica en los perfiles.
Además, el pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional prevé temperaturas superiores a lo normal y precipitaciones normales sobre el norte provincial y superiores a lo habitual en el resto de la región.
De mantenerse estas condiciones, el escenario podría favorecer la implantación y el desarrollo inicial de trigo y cebada, aunque técnicos y productores remarcan que será clave monitorear la evolución climática durante las próximas semanas.
Así, la campaña invernal pampeana comienza con mejores condiciones agronómicas que en años anteriores, pero bajo una ecuación económica que todavía mantiene la prudencia entre los productores.