13° Congreso Ganadero Rosario 2026: El espejismo de los precios: por qué el valor del ternero no garantiza rentabilidad ganadera

En el marco del 13° Congreso Ganadero Rosario 2026, el ingeniero Juan Elizalde analizó el escenario sectorial. Advirtió sobre las relaciones de compraventa negativas y la necesidad de ajustar las variables técnicas para capturar márgenes reales.


amanecer rural

ROSARIO. Corresponsal Luis Ciucci-  El decimotercer Congreso Ganadero Rosario 2026 se consolidó una vez más como el epicentro del debate técnico y económico para el sector. En los pasillos del evento, el ingeniero Juan Elizalde se prestó al diálogo para analizar la coyuntura y desmenuzar la realidad de los números de los campos. Según el especialista, se vive una edición más, pero "cada año con algún punto de interés diferente". En esta oportunidad, el eje estuvo en "tratar de ver cómo aprovechar este buen momento de la ganadería".
Al ser consultado sobre el impacto de la actualidad macroeconómica en los establecimientos, Juan Elizalde fue tajante y puso un freno al entusiasmo desmedido. Explicó que se trata de un "buen momento obviamente en términos de precios, pero que después uno lo tiene que corregir para cada o adaptar para cada situación particular, porque no siempre un alto precio me va a garantizar un alto margen, una alta rentabilidad".
Frente a la mirada de los asistentes del congreso, Elizalde desglosó cómo este escenario afecta de manera dispar a cada eslabón de la cadena. "Eso depende mucho de cada situación empresaria, a pesar de que el ternero vale mucho", advirtió. Como primer ejemplo, el ingeniero mencionó la realidad de las zonas de cría: "Hay campos de cría que por tener baja producción derivada de una baja carga o malos índices reproductivos, tienen muy poca producción de kilos de ternero por hectárea y más si pagan un alquiler a la tierra, no les queda mucha, mucho margen disponible y en general a veces esos márgenes pueden ser o pueden seguir siendo negativos aun cuando el ternero valga mucho".
El desafío de la recría y la terminación
La situación se complejiza cuando se analiza el negocio de los invernadores. Juan Elizalde describiría que, para el caso de la recría, "el hecho que el precio del ternero que es muy bueno y auspicioso y subió mucho, deteriora una compraventa con respecto cuando vaya a vender ese animal recriado". El ingeniero describió la encrucijada técnica de manera muy clara: "Si yo compro un ternero y lo quiero vender como recriado porque tiene una compraventa muy negativa, entonces la recría está sitiada por el alto costo de compra del ternero".
Para Elizalde, la salida de este laberinto no es lineal. Según sus propias palabras, "la solución que tiene hoy es mejorar la ganancia de peso por un lado en la recría y por otro lado terminar los animales para compensar o recuperar parte de esa mala compraventa hacia mejor venta como novillo gordo". Para lograr este objetivo, detalló que el productor "tiene que ponerse a terminar o mandar a una hotelería para lograr la terminación y lograr un mejor margen desde ese punto de vista".
En ese sentido, Juan Elizalde analizó también los esquemas mixtos que combinan pasto y grano. "En el caso de los modelos de recría terminación también hoy son modelos que para tener buen margen y aprovechar el momento tienen que producir muchos kilos a campo y a corral, porque de vuelta tienen el problema de la compraventa negativa en cuanto al valor del ternero", argumentó durante la entrevista.
Alerta por el peso pesado
Uno de los puntos más llamativos de la disertación de Juan Elizalde fue su advertencia sobre el peso final de los animales. El especialista observó que actualmente "se está dando casos por ahí que es necesario meterle muchos kilos al animal requerido para después meterle muchos kilos de gordo también". Sin embargo, lanzó una fuerte señal de alerta: "No siempre justamente a raíz de esa diferencia de compraventa conviene terminar los novillos muy pesados".
Al explicar el porqué de esta afirmación, Elizalde detalló: "Porque a veces, si bien el costo del kilo producido está por debajo del valor de venta, el hecho de que si el animal terminado más pesado vale menos que el animal liviano me absorba parte de esa ganancia destinada a compensar el deterioro de la compraventa y por lo tanto me vuelva neutro, un negocio animal pesado". Por este motivo, el ingeniero recomendó que "hay que tener mucho cuidado, ver hasta dónde uno define o hace el peso final de terminación".
Hacia el cierre de la entrevista, Juan Elizalde dejó una conclusión clave para los empresarios agropecuarios que buscan planificar a mediano plazo: "O sea, hay situaciones, la situación en general es favorable, muy favorable, pero también no hay que dejarse llevar solo por el espejismo de los precios". Para el ingeniero, el peligro radica en que "puede haber situaciones de que aún con precios muy altos estamos teniendo valores de márgenes bajos porque las variables un poco se han desfigurado en términos de relación de compraventa por un lado y abaratar el costo de la comida por el otro".
Esta distorsión, según analizó, "lleva a tomar decisiones que a veces no son las correctas, porque por el hecho de tener el maíz más barato no implica que a lo mejor el margen total sea mejor si es que tengo un deterioro de la compraventa, porque el animal más pesado vale menos que liviano". Finalmente, Elizalde definió el escenario actual como "un juego de variables que hay que corregir dadas las actuales circunstancias del mercado". Respecto al futuro del negocio, concluyó con optimismo moderado: "Después ya con el tiempo dirá si esto se va a mantener o no, pero yo creo que por lo menos para los primeros dos años o tres años que quedan, me parece que sí, que va a seguir siendo muy favorable y va a depender mucho de cómo procesemos esas señales para capturarla a través de margen y que no quede solo en precio".
 



Fuente: Amanecer Rural







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