23/07/2026. INTERNACIONALES.

Los precios minoristas de los fertilizantes en Estados Unidos volvieron a caer durante la segunda semana completa de julio de 2026, con fuertes bajas mensuales en UAN32, amoníaco anhidro, urea y UAN28. El movimiento fue registrado entre distribuidores agrícolas estadounidenses y cobra importancia para América Latina porque puede anticipar cambios en los valores internacionales de reposición. Sin embargo, no representa todavía una reducción directa para los productores de Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay, México u otros mercados regionales.
El ajuste estuvo encabezado por el UAN32, cuyo promedio descendió 15% frente al mes anterior, hasta US$ 465 por tonelada corta. El amoníaco anhidro cayó 11%, a US$ 967, y volvió a ubicarse por debajo de US$ 1.000 por primera vez en 17 semanas. También retrocedieron la urea, con una baja de 7% hasta US$ 682, y el UAN28, que perdió 6% y se situó en US$ 480. Para el productor, la corrección podría convertirse en una oportunidad de compra, aunque su alcance dependerá del momento y del mercado local.
La señal estadounidense es relevante porque los fertilizantes se negocian dentro de una cadena global muy conectada. América Latina depende en gran medida de las importaciones de nutrientes nitrogenados, fosfatados y potásicos, por lo que una baja sostenida en los principales mercados puede reducir el costo de reposición de importadores y distribuidores. Ese traslado no es automático: los valores regionales incorporan fletes marítimos y terrestres, costos portuarios, márgenes comerciales, aranceles, disponibilidad de crédito y variaciones del tipo de cambio.
Para los planteos de maíz, trigo, arroz, caña de azúcar y otros cultivos intensivos en nitrógeno, una reducción efectiva de los fertilizantes podría aliviar los presupuestos de la campaña 2026/27. Los insumos continúan ocupando una parte importante del costo directo y condicionan las dosis aplicadas, las decisiones de siembra y los márgenes esperados. En ese contexto, una baja de la urea o del UAN puede mejorar la relación insumo-producto, especialmente donde los precios de los granos no compensan el aumento de los costos financieros, logísticos y de arrendamiento.
No obstante, la comparación interanual mantiene una advertencia. Los ocho productos analizados permanecen por encima de sus niveles de julio de 2025. El amoníaco anhidro registra un aumento anual de 26%; el UAN28, de 15%; el MAP, de 13%; y el DAP, de 12%. El 10-34-0 y el UAN32 subieron 7%, la urea 4% y la potasa 3%. La caída reciente representa un alivio mensual, pero no implica el regreso a una estructura de costos bajos para el productor agropecuario.
Los valores por unidad de nitrógeno también muestran diferencias que pueden orientar las estrategias de fertilización. La urea promedió US$ 0,74 por libra de nitrógeno; el amoníaco anhidro, US$ 0,59; el UAN28, US$ 0,86; y el UAN32, US$ 0,73. Estas relaciones deben evaluarse junto con los costos de aplicación, almacenamiento, logística, volatilización y disponibilidad de equipos. Para cooperativas, asesores y productores, comparar el costo del nutriente efectivamente aprovechado resulta más útil que observar solamente el precio por tonelada.
El escenario internacional todavía puede alterar la tendencia. Un programa de apoyo a la compra de fertilizantes nitrogenados en Francia impulsó la demanda europea de urea y soluciones UAN, lo que podría competir por algunos volúmenes disponibles. A esto se suman los precios del gas natural, las restricciones comerciales, los conflictos geopolíticos y la capacidad exportadora de los principales proveedores. Una recuperación de la demanda global podría frenar la baja antes de que se traslade completamente a América Latina.
Para los compradores regionales, el dato estadounidense funciona como una referencia temprana y no como una cotización local. La estrategia más prudente será seguir los precios de importación, el tipo de cambio y las ofertas de distribuidores, además de evaluar compras escalonadas. La corrección mejora las expectativas, pero cada país tiene una estructura comercial diferente. El verdadero alivio llegará cuando la baja internacional alcance el precio puesto en el campo y reduzca de manera concreta el costo por hectárea.
