24/07/2026. INTERNACIONALES. Uruguay

El avance del invierno comenzó a sentirse con fuerza en los sistemas ganaderos uruguayos. La última encuesta de la Red de Información Nacional Ganadera (RING), elaborada por el Plan Agropecuario entre junio y comienzos de julio, reveló una marcada caída en la disponibilidad y calidad del forraje, un deterioro de las pasturas sembradas y un aumento récord de la suplementación para sostener el estado de los rodeos. Los resultados muestran cómo las bajas temperaturas, las heladas y la escasez de lluvias ya condicionan las decisiones productivas de los establecimientos.
El relevamiento, basado en las respuestas de 398 productores, señala que el crecimiento del pasto quedó por debajo del consumo animal, una situación típica del invierno que este año se profundizó por las condiciones climáticas.
La disponibilidad de campo natural mostró un deterioro significativo. Mientras que en la medición anterior el 63% de los establecimientos reportaba alturas superiores a cinco centímetros, ahora ese porcentaje descendió al 37%. Al mismo tiempo, los casos considerados críticos aumentaron del 3% al 10%, reflejando una menor oferta de alimento en los potreros.
La calidad del forraje también se redujo con rapidez. Los productores que calificaban el estado del pasto como bueno o muy bueno pasaron del 50% al 15%, consecuencia del efecto combinado de las heladas y la disminución del crecimiento vegetativo.
La suplementación alcanza un récord mientras las pasturas pierden calidad
Las pasturas implantadas tampoco escaparon al impacto del invierno. Entre quienes manejan praderas permanentes, solo el 31% las considera en buen o muy buen estado, cuando un mes atrás esa proporción alcanzaba el 63%. La misma tendencia se observó en los verdeos de otoño-invierno y en los mejoramientos extensivos, donde las evaluaciones positivas también se redujeron casi a la mitad.
Frente a este escenario, la suplementación se convirtió en la principal herramienta para mantener el desempeño productivo. Ocho de cada diez productores están suministrando alimento adicional a sus animales, el porcentaje más alto registrado desde que comenzó la encuesta RING en octubre de 2020.
La ganadería uruguaya entra en alerta: el invierno obliga a cambiar la estrategia
Los principales destinatarios de esa estrategia son los terneros y terneras, seguidos por las vacas de cría y las vaquillonas, mientras que los suplementos proteicos y las sales minerales encabezan la lista de productos más utilizados.
Pese a las dificultades, la carga animal permanece relativamente equilibrada. La dotación promedio nacional se ubicó en 0,91 unidades ganaderas por hectárea y el 67% de los productores considera que el número de animales se ajusta a la disponibilidad de forraje.
El estado del rodeo sigue siendo favorable, aunque crece la preocupación por los costos
En los rodeos de cría se registró una leve caída de la condición corporal respecto del cierre del otoño, aunque más de la mitad de las vacas mantiene una condición igual o superior a cuatro. Los establecimientos en situación crítica representan apenas el 2%, lo que convierte al invierno de 2026 en uno de los mejores comienzos de la estación de los últimos seis años.
En la producción ovina, el panorama continúa siendo favorable. El 90% de los productores con majadas informó que sus animales presentan un buen estado general, mientras avanzan los partos y las tareas de esquila previstas para julio.
En materia sanitaria, la garrapata continúa siendo uno de los principales desafíos para la ganadería uruguaya. Más de la mitad de los productores reportó su presencia en los establecimientos y muchos realizan tratamientos desde hace varios años. En contraste, la incidencia de la bichera disminuyó de manera marcada gracias a las bajas temperaturas.
La encuesta también mostró una creciente profesionalización en la gestión de las empresas ganaderas. Siete de cada diez productores prevén realizar el cierre económico del ejercicio y una proporción importante analizará los resultados productivos y financieros de sus establecimientos. En un contexto de menor disponibilidad de pasto y mayores necesidades de suplementación, la eficiencia en el manejo del forraje y el control de los costos serán determinantes para atravesar el invierno sin comprometer la productividad de los rodeos.
