31/07/2026. REGIONALES. Corrientes

Sotelo señaló que el sector industrial mantiene un buen ritmo de ventas al exterior.
«Estamos exportando por suerte bien, hay una demanda muy fuerte. El mundo requiere mucha madera y, más allá de que el dólar hoy no nos está acompañando como debería ser, la demanda internacional sigue siendo muy importante.»
En cambio, describió un panorama mucho más complejo para el mercado doméstico.
«El mercado interno sigue un poco deprimido. Todo lo relacionado con la construcción continúa muy parado y también el sector del mueble está trabajando, pero no con los volúmenes que venía teniendo.»
El dirigente explicó que la caída del consumo y las dificultades financieras también afectan la capacidad de inversión de las empresas.
«Hay un alto porcentaje de industrias que no han podido calificar con los bancos y han tenido problemas financieros. Eso influyó muchísimo en las inversiones.»
Agregó que, ante la llegada de nuevas inversiones al sector forestal correntino, muchas empresas locales debieron realizar esfuerzos para modernizarse y ganar competitividad.
«Los que ya estábamos arraigados tuvimos que invertir para ser más eficientes y poder competir, pero con una economía trancada es muy difícil hacer inversiones inmediatas.»
Finalmente, sostuvo que mejorar las condiciones de financiamiento y recuperar el dinamismo del mercado interno serán factores clave para que la industria forestal pueda volver a crecer plenamente, complementando el buen momento que hoy muestran las exportaciones.
El presidente del Consorcio Foresto Industrial del Parque Industrial de Santa Rosa, Juan Ramón Sotelo, aseguró que el proyecto para instalar una planta de fibra de pino en Ituzaingó, con una inversión estimada en US$ 2.000 millones, ya se encuentra en marcha con trabajos de infraestructura y logística, y afirmó que tendrá un fuerte impacto económico y social en toda la provincia.
Sotelo explicó que ya comenzaron las tareas para adecuar la infraestructura vial necesaria para abastecer a la futura industria.
«Ya se está trabajando en la parte logística, en el arreglo de caminos y en poner en condiciones inclusive los caminos rurales por el gran abastecimiento que va a tener la industria.»
Indicó que la planta demandará el ingreso de alrededor de 400 camiones diarios, prácticamente uno por minuto, además de la construcción de barcazas especiales para transportar la producción desde el puerto de Ituzaingó.
Aunque evitó precisar una fecha de inicio de las obras principales, sostuvo que el proyecto es «inminente» y que uno de los desafíos es la formación del personal.
«Se calcula que va a requerir unas 13.000 personas aproximadamente, que también necesitan capacitación.»
El dirigente consideró que la nueva planta fortalecerá a todas las localidades ubicadas en un radio cercano a los 400 kilómetros y generará un fuerte efecto multiplicador sobre distintas actividades.
«Va a revolucionar no solo a los productores forestales, incentivando nuevas plantaciones, sino también a la hotelería, la construcción de viviendas, el comercio y los servicios.»
Además, señaló que la provincia recibirá nuevas inversiones y mano de obra atraída por las oportunidades laborales que abrirá el desarrollo foresto-industrial.