Menos vaca, más cerdo y pollo: el cambio que se siente en la mesa misionera

El consumo de carne vacuna pierde terreno y en Misiones crece la demanda de pollo y cerdo. Los datos del IPEC muestran el peso de estas proteínas en las compras, mientras productores porcinos advierten por costos e importaciones desde Brasil.


amanecer rural

El consumo de carne vacuna atraviesa uno de sus niveles más bajos de los últimos años en Argentina. En agosto se ubicó por debajo de los 45 kilos por habitante al año, muy lejos de los casi 70 kilos registrados en 2009. En Misiones, el cambio se refleja en una mayor demanda de pollo y cerdo.

La principal explicación está vinculada al precio. Frente al encarecimiento de la carne vacuna, las familias modificaron parte de sus compras y comenzaron a incorporar con mayor frecuencia otras proteínas animales. Desde la Cooperativa Frigorífica Virgen de Fátima, de Posadas, señalaron un crecimiento de la demanda de cerdo y pollo, con un avance particularmente marcado del porcino.

Qué compran los consumidores en las ferias de Misiones

Los datos del Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC) permiten observar este cambio desde el comportamiento de los consumidores. El organismo relevó a 1.529 personas en ferias francas de Apóstoles, El Soberbio, Eldorado y Oberá para conocer qué productos compraban y qué participación tenían dentro de sus gastos.

Entre los productos con mayor participación en el gasto aparecieron varias alternativas a la carne vacuna. El pollo entero representó el 14,3%, mientras que la costilla porcina alcanzó el 7,3% y el chorizo porcino, el 3,9% del gasto relevado. Los huevos, por su parte, concentraron el 15,6%.

En total, el relevamiento registró 170 productos diferentes y un gasto de $36,2 millones. El IPEC utiliza estos datos para construir la canasta representativa del Índice de Precios de Ferias Francas Provincial y reflejar los hábitos reales de compra en estos espacios.

El precio modifica la elección

La evolución reciente de los precios ayuda a explicar parte de esta transformación. En julio, el Índice de Precios de Ferias Francas Provincial registró una caída mensual del 1,9%. Dentro del rubro de carnes, la carne bovina bajó 0,4%, mientras que la carne porcina cayó 2,5% y la carne de aves, 1,5%.

El escenario muestra que la elección de los consumidores no depende solamente de las preferencias alimentarias. El poder de compra también interviene en qué carnes llegan a la mesa y con qué frecuencia. La diferencia de precios frente a la carne vacuna convirtió al cerdo y al pollo en alternativas cada vez más presentes en las compras.

El crecimiento del consumo porcino plantea una situación particular para Misiones. Mientras aumenta la demanda, los productores y la industria enfrentan dificultades para sostener sus márgenes de rentabilidad.

El presidente de la Cooperativa Frigorífica de Leandro N. Alem (Cofra), Ricardo Saraceni, explicó que el sector atraviesa una combinación de mayores costos internos y aumento de las importaciones de cortes porcinos provenientes de Brasil. Según sus declaraciones, las ventas de la cooperativa crecieron, pero los márgenes de rentabilidad se redujeron.

Saraceni también señaló que durante julio las importaciones de productos porcinos desde Brasil aumentaron 70% interanual y 1.000% respecto de 2024, según los datos que presentó públicamente. La competencia se concentra especialmente en cortes de mayor valor comercial, como la bondiola y el pechito.

Una transformación que también impacta en la producción misionera

El cambio en la mesa de los consumidores abre oportunidades para la cadena porcina, pero también genera nuevos desafíos para los productores locales. La mayor demanda no se traduce automáticamente en mejores resultados para quienes producen y procesan carne en la provincia.

En este escenario, Misiones enfrenta una doble dinámica: el consumidor incorpora más cerdo y pollo para adaptarse a los precios, mientras la producción porcina local debe competir con costos internos y productos importados.

Los datos del IPEC muestran que el cambio ya forma parte de los hábitos de compra relevados en las ferias francas. La evolución del consumo de carnes, por lo tanto, no solo refleja qué eligen las familias misioneras, sino también cómo el precio está modificando la relación entre consumo, producción local y competencia externa.



Fuente: Nea Hoy







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