21/10/2026. INTERNACIONALES. Mercados

Ecuador atraviesa un año de fuerte crecimiento en sus exportaciones de banano, pero el desafío ya no se concentra únicamente en producir más fruta. La capacidad de transportar millones de cajas hacia los mercados internacionales, preservar su calidad y mantener costos competitivos se convirtió en una prioridad para la industria. Entre enero y agosto de 2026, el país exportó aproximadamente 282,3 millones de cajas, más de un 9% por encima del mismo período del año anterior. Con este escenario, Guayaquil se prepara para recibir una nueva edición de Banana Time, donde productores, exportadores y compañías internacionales analizarán el futuro comercial y logístico del sector.
El crecimiento de los embarques refleja la magnitud del negocio bananero ecuatoriano. Según estadísticas de la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE), durante los primeros ocho meses del año se comercializaron 282,28 millones de cajas de 18,14 kilogramos, unas 24,75 millones más que en igual período de 2025. Solo agosto registró 35,19 millones de cajas, el mayor volumen histórico para ese mes. Estas cifras también representan mayores exigencias para toda la cadena exportadora, desde las fincas y plantas de empaque hasta el transporte terrestre, los puertos y las conexiones marítimas con los destinos internacionales.
La expansión comercial está acompañada por una creciente demanda de servicios especializados. La naviera internacional CMA CGM confirmó su participación en Banana Time 2026, encuentro al que acompaña desde 2018, y presentará alternativas de transporte marítimo e intermodal destinadas a los exportadores. La empresa también exhibirá su oferta de servicios complementarios CMA CGM+, orientada a facilitar diferentes etapas de las operaciones internacionales. Su presencia responde a una necesidad fundamental para el sector: trasladar grandes volúmenes de fruta perecedera sin comprometer su conservación ni las condiciones de entrega.
El banano requiere condiciones específicas de conservación durante su traslado hacia los mercados internacionales. Por eso, los contenedores refrigerados, conocidos como reefers, cumplen una función estratégica al permitir controlar la temperatura y preservar la calidad de la fruta. Sin embargo, la competitividad exportadora también depende de la disponibilidad de equipos, los tiempos de tránsito, la eficiencia portuaria y los costos logísticos. Las demoras o dificultades operativas pueden afectar las condiciones comerciales de una mercadería cuyo valor está directamente relacionado con su estado al momento de llegar al comprador.
La distribución geográfica de las exportaciones demuestra la importancia de contar con conexiones marítimas eficientes. De acuerdo con datos de ACORBANEC correspondientes a enero-agosto de 2026, la Unión Europea recibió 91,60 millones de cajas, equivalentes al 32,45% del total exportado. Rusia concentró 55,97 millones, Medio Oriente recibió 43,90 millones y Estados Unidos, 32,80 millones. La diversidad de destinos exige una planificación logística capaz de responder a diferentes distancias, condiciones de transporte y requisitos comerciales, especialmente cuando los embarques deben cumplir calendarios de entrega establecidos por los importadores.
El costo de movilizar la producción también será uno de los temas centrales del encuentro. La agenda de Banana Time contempla un análisis de las condiciones internacionales del transporte de contenedores y sus posibles consecuencias para los exportadores. Además, se discutirán las perspectivas de abastecimiento y precios del papel y de las cajas utilizadas para empacar banano durante 2027. Los materiales de empaque y los servicios de transporte forman parte de los costos que condicionan la rentabilidad del negocio, por lo que su evolución resulta especialmente relevante para empresas que comercializan grandes volúmenes en mercados altamente competitivos.
La 23.ª edición de Banana Time se desarrollará del 28 al 30 de octubre de 2026, en el hotel Hilton Colón de Guayaquil, bajo el lema Conectar para crecer. Los organizadores esperan recibir a más de 5.500 participantes y 90 empresas expositoras, junto con representantes de la producción, el comercio exterior, organismos públicos y compañías proveedoras de tecnología y servicios. El programa incluirá 21 sesiones técnicas destinadas a abordar los principales desafíos productivos, sanitarios, regulatorios y logísticos de una de las actividades exportadoras más importantes de Ecuador.
La sanidad vegetal tendrá un espacio destacado dentro de los debates. Entre las preocupaciones de la industria figuran el Fusarium Raza 4 Tropical y el moko bacteriano, enfermedades que pueden comprometer la producción y exigir mayores medidas de prevención y control. Los especialistas analizarán herramientas de manejo, avances de investigación y estrategias para fortalecer la protección de los cultivos. Estos aspectos adquieren especial importancia para una actividad que necesita garantizar continuidad de abastecimiento, calidad comercial y cumplimiento de las exigencias sanitarias de los países compradores.
La participación de compañías internacionales también refleja el interés por el crecimiento de la cadena bananera ecuatoriana. CMA CGM presentará sus soluciones para el transporte de productos perecederos y pondrá a disposición equipos especializados para intercambiar información con los exportadores. La compañía mantiene una relación con Banana Time desde 2018, aunque no se anunciaron nuevas inversiones ni acuerdos comerciales específicos vinculados con esta edición. El encuentro permitirá analizar las necesidades logísticas de una industria que continúa aumentando sus volúmenes de exportación.
Las perspectivas para el cierre del año mantienen la atención del sector. Durante la presentación del evento se mencionó una proyección de 400 millones de cajas exportadas en 2026, lo que representaría un crecimiento estimado del 10% respecto de 2025. Se trata de una previsión que dependerá del comportamiento de los embarques durante los últimos meses, las condiciones productivas y la demanda de los mercados internacionales. Alcanzar ese volumen también supondría sostener una importante capacidad de coordinación entre productores, empacadoras, transportistas y operadores portuarios.
El récord de 35,19 millones de cajas exportadas durante agosto muestra la dimensión que ya alcanzó el movimiento comercial del banano ecuatoriano. Con Europa, Rusia, Medio Oriente y Estados Unidos entre sus principales destinos, el sector necesita mantener una red de transporte capaz de acompañar el crecimiento de la producción. La próxima edición de Banana Time permitirá discutir las condiciones logísticas y sanitarias necesarias para atender esos mercados, mientras la industria se prepara para afrontar las exigencias comerciales de 2027.