Chaco: gran campaña de girasol con rindes récord y más de 90 % ya cosechado

Pese a las demoras climáticas de diciembre, la cosecha de girasol avanza con resultados históricos. Los rindes promedios superan los de la última década.


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Chaco: gran campaña de girasol con rindes récord y más de 90 % ya cosechado


A pesar de un leve retraso provocado por las condiciones climáticas de la segunda quincena de diciembre, la campaña de girasol en el departamento de Chacabuco se encamina a cerrar como una de las mejores de los últimos diez años. Así lo aseguró el ingeniero Luis Silva, delegado del Ministerio de la Producción, al medio chaqueño NORTE, quien destacó tanto la superficie implantada como los rindes obtenidos.

 

“El clima frenó un poco la actividad hacia fines de diciembre, entre lluvias y días nublados, pero apenas iniciamos enero, los productores salieron con todo a cosechar”, explicó Silva. En ese marco, señaló que muchos optaron por el embolsado del grano para agilizar las tareas y evitar el cuello de botella generado por la limitada disponibilidad de camiones.

 

En cuanto a los resultados productivos, el funcionario remarcó la heterogeneidad de los lotes, con rindes que van desde los 1200 o 1300 kilos por hectárea hasta picos de 3500 kilos. “El promedio estimado estaría entre 2300 y 2400 kilos por hectárea, lo que de todos modos marca una campaña muy buena, comparable con lo que fue el trigo en su momento”, afirmó.

 

Actualmente, la cosecha se encuentra cerca de su finalización, con un avance que ya ronda o supera el 90%. Sin embargo, Silva advirtió que la preparación de los lotes para la próxima siembra presenta algunas dificultades, debido a la dureza y el diámetro de la caña del girasol. “Este año no alcanza con una rastra de dientes; los productores sí o sí tienen que recurrir al rolo, y eso genera una limitante adicional”, detalló.


“La actividad productiva está a full. Se retrasó por el clima en la segunda quincena de diciembre, por lluvias y días nublados”, dijo Luis Silva.

 

Respecto a los cultivos que ocuparán la superficie liberada, la soja aparece como la principal opción, aunque con ciertas precauciones. “Sembrar inmediatamente detrás del girasol es una práctica de alto riesgo. Es fundamental conocer la humedad disponible y considerar la reposición de nutrientes, porque el girasol tuvo una elevada extracción del suelo”, subrayó. En ese sentido, estimó que la superficie sojera en el departamento podría ubicarse nuevamente entre las 50.000 y 60.000 hectáreas.

 

En cuanto al sorgo y el maíz, se mantendrían dentro de sus rangos tradicionales. El sorgo rondaría las 7000 hectáreas, mientras que el maíz, que supo superar las 20.000 hectáreas en campañas anteriores, hoy se ubicaría entre las 12.000 y 15.000, luego del fuerte impacto ambiental sufrido en ciclos recientes. “Más allá de la chicharrita, hubo un factor ambiental muy significativo que desalentó su siembra”, señaló Silva.

 

“La soja, como desde hace décadas, se lleva toda la estadística. Es el cultivo que marca la expectativa de rentabilidad en esta zona y todo indica que volverá a ser el protagonista en esta campaña”, concluyó el ingeniero.



Fuente: Región Norte Grande







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