Exceso hídrico: recomendaciones del INTA para manejar el ganado y reducir pérdidas

Ante las intensas lluvias y anegamientos en el norte de Santa Fe y sur del Chaco, especialistas del INTA recomendaron ajustar la carga animal, priorizar categorías estratégicas y reforzar el manejo sanitario y forrajero para sostener los sistemas ganaderos frente al exceso hídrico.


amanecer rural
Exceso hídrico: recomendaciones del INTA para manejar el ganado y reducir pérdidas


Las abundantes precipitaciones registradas en las últimas semanas encendieron las alertas en los sistemas ganaderos del norte santafesino y sur chaqueño. En algunas zonas de los Bajos Submeridionales se acumularon entre 300 y 600 milímetros en pocos días, es decir, cerca de la mitad de las lluvias promedio de todo un año.

La situación se agravó además por el agua proveniente de Chaco y Santiago del Estero, generando complicaciones tanto en áreas rurales como urbanas.

Desde el INTA Reconquista advirtieron que los excesos hídricos afectan seriamente a los establecimientos ganaderos, especialmente en zonas bajas e inundables, donde la falta de sectores altos para descanso obliga a trasladar la hacienda.

Según explicó Mario Basan Nickisch, las localidades más afectadas son Villa Minetti, San Bernardo y Fortín Olmos, donde el anegamiento de caminos rurales dificulta el acceso y genera aislamiento.

Frente a este escenario, los técnicos recomendaron planificar estrategias de manejo teniendo en cuenta además la posible llegada de un fenómeno Niño durante los próximos meses, lo que podría extender las complicaciones durante otoño, invierno y primavera.

Una de las primeras medidas sugeridas es evaluar la situación de cada establecimiento y, en casos críticos, reducir la carga animal para preservar las categorías más importantes.

“Hay que priorizar las categorías más estratégicas, como vaquillonas de reposición y vientres con mejores perspectivas productivas, y avanzar en la venta de animales menos eficientes o de menor valor futuro”, explicó Basan Nickisch.

El especialista también recomendó prestar especial atención a los toros en servicio y evaluar alternativas para terneros, novillos y vaquillas, incluyendo destete precoz, engorde a corral o venta anticipada.

Otro punto clave es el manejo del pastoreo y la planificación forrajera. Desde el INTA indicaron que resulta fundamental conocer la disponibilidad real de alimento y adaptar las decisiones según la evolución del agua y la humedad del suelo.

Entre las recomendaciones figuran diferir potreros, evitar la sobrecarga en pastizales naturales y utilizar alambrados eléctricos para facilitar la rotación de los lotes.

Además, remarcaron la necesidad de contar con reservas forrajeras o planificar su compra y confección, especialmente pensando en el otoño e invierno.

En paralelo, el organismo alertó sobre el incremento del riesgo sanitario asociado a las inundaciones. Enfermedades como leptospirosis, carbunclo y pietín pueden incrementarse en contextos de alta humedad y barro permanente.

Por eso, aconsejaron reforzar los planes de vacunación, monitorear síntomas y mantener en condiciones las instalaciones para facilitar intervenciones sanitarias y traslados de animales.

En los casos donde se recurra al encierre a corral, los especialistas recomendaron asegurar una adecuada superficie por animal, con al menos ocho metros cuadrados totales y cinco metros cuadrados secos destinados a dormidero.

También sugirieron garantizar acceso permanente a agua y comederos, evitando cambios bruscos en la dieta para reducir situaciones de estrés.

Desde el área de ganadería del INTA Reconquista señalaron que cada establecimiento deberá adaptar las recomendaciones según sus condiciones particulares, pero coincidieron en que la planificación temprana y el monitoreo climático serán determinantes para atravesar la emergencia y acelerar la recuperación de los sistemas productivos.



Fuente: Expo Exponenciar







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