La deuda logística que le cuesta millones al agro: rutas saturadas, trenes estancados y una hidrovía que busca recuperar competitividad

Aunque Argentina cuenta con una de las mayores plataformas exportadoras de granos del mundo, las deficiencias en infraestructura vial, ferroviaria y fluvial siguen restando competitividad a la agroindustria. El desafío fue analizado en el Congreso Maizar 2026 por referentes públicos y privados que coincidieron en la necesidad de modernizar la logística para reducir costos y potenciar las exportaciones.


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La deuda logística que le cuesta millones al agro: rutas saturadas, trenes estancados y una hidrovía que busca recuperar competitividad


Mientras el 75% de los granos argentinos sale por el Gran Rosario, el sistema de transporte arrastra décadas de atraso. La recuperación del ferrocarril, la modernización de los accesos portuarios y la nueva licitación de la Hidrovía aparecen como ejes estratégicos para el futuro.

La competitividad de la agroindustria argentina no depende únicamente de la productividad en el campo. El costo de trasladar los granos y sus derivados desde las zonas productivas hasta los mercados internacionales continúa siendo uno de los principales desafíos estructurales del país.

Esa realidad quedó expuesta durante los paneles dedicados a logística e infraestructura en el Congreso Maizar 2026, donde funcionarios, empresarios y especialistas trazaron una radiografía de las principales falencias que enfrenta el sistema y analizaron las oportunidades para revertir décadas de atraso.

Una potencia exportadora con infraestructura rezagada

Luis Zubizarreta, director institucional regional de LDC Argentina y vicepresidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales, resumió la contradicción que atraviesa al sector.

Mientras la producción granaria argentina pasó de 10 millones de toneladas a más de 160 millones en poco más de un siglo, el sistema ferroviario transporta prácticamente el mismo volumen que movilizaba en 1910.

"Pasamos de tener los mejores ferrocarriles del mundo a verlos desaparecer en apenas siete décadas", afirmó.

El dirigente recordó que la región del Gran Rosario concentra 34 terminales portuarias por donde sale aproximadamente el 75% de los granos, aceites y subproductos exportados por el país. Sin embargo, los accesos viales y ferroviarios no acompañaron el crecimiento de la actividad.

Los caminos y rutas que conectan las áreas productivas con los puertos fueron diseñados para una realidad muy distinta a la actual, cuando el volumen exportado era apenas una fracción del que hoy circula por la región.

El costo oculto de la logística

La logística representa alrededor del 15% de los costos de producción para muchos productores agropecuarios.

En ese aspecto, Argentina compite en desventaja frente a países que utilizan de manera intensiva sistemas ferroviarios y transporte fluvial para movilizar grandes volúmenes de mercadería.

Mientras países vecinos como Paraguay desarrollaron una de las mayores flotas de barcazas del mundo, el transporte fluvial argentino perdió protagonismo durante las últimas décadas.

El resultado es una mayor dependencia del transporte por camión, que genera costos más elevados, congestión vial y mayores tiempos de traslado.

El desafío de recuperar el ferrocarril

Uno de los diagnósticos más contundentes fue presentado por Alejandro Núñez, presidente de Trenes Argentinos Cargas.

El funcionario explicó que el sistema ferroviario enfrenta un círculo vicioso de deterioro: menos infraestructura genera peor servicio, el peor servicio reduce la demanda y la menor demanda limita las inversiones necesarias para mejorar la red.

Actualmente, las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza suman más de 7.500 kilómetros operativos, pero la densidad de carga sigue siendo muy inferior a la de otros países.

"Brasil nos supera seis veces en densidad de carga ferroviaria y Australia casi cuarenta veces", señaló.

Para revertir esta situación, el Gobierno impulsa un nuevo esquema basado en concesiones privadas y acceso abierto a la infraestructura ferroviaria, permitiendo que distintos operadores utilicen las vías mediante el pago de un peaje.

El objetivo es aumentar los volúmenes transportados, generar competencia y recuperar la previsibilidad del sistema.

Santa Fe apuesta a una logística integrada

En paralelo, la provincia de Santa Fe avanza con proyectos propios para mejorar la conectividad de la principal región exportadora del país.

La secretaria de Transporte y Logística, Mónica Alvarado, recordó que cada año ingresan a los puertos santafesinos cerca de 2,2 millones de camiones, además de miles de vagones ferroviarios y barcazas.

Para gestionar ese enorme flujo, la provincia implementó sistemas de coordinación y control que permiten ordenar el ingreso de vehículos durante los períodos de cosecha.

Además, desarrolla un ambicioso plan de infraestructura que contempla inversiones millonarias en caminos rurales, rutas provinciales y accesos portuarios.

Entre los proyectos más importantes figura el Circuito de Ingresos Portuarios, que prevé intervenir más de 500 kilómetros de corredores logísticos estratégicos.

La reactivación del transporte fluvial

Otro de los ejes del debate fue la necesidad de recuperar el transporte de cabotaje.

El diputado nacional Nicolás Mayoraz defendió la reforma de la legislación vigente para flexibilizar las condiciones de operación de embarcaciones y reducir los costos que actualmente limitan la competitividad del sector.

Según explicó, las normas que regulan el transporte fluvial fueron concebidas en un contexto completamente distinto y hoy generan sobrecostos que dificultan el desarrollo de una marina mercante competitiva.

La propuesta apunta a facilitar la participación de embarcaciones extranjeras, simplificar regulaciones laborales y reducir cargas tributarias.

La Hidrovía, una pieza clave para exportar más

La discusión sobre competitividad logística también incluyó el futuro de la Vía Navegable Troncal del río Paraná, conocida como Hidrovía.

Por este corredor circula aproximadamente el 75% de las exportaciones argentinas de granos y derivados, convirtiéndolo en una infraestructura estratégica para toda la economía nacional.

Iñaki Arreseygor, director de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, destacó que el proceso licitatorio en marcha permitirá mejorar la profundidad de navegación y reducir costos operativos.

Entre los beneficios previstos figura una reducción inicial del peaje, que pasará de 4,30 a 3,80 dólares, además de futuras obras de profundización que permitirán a los buques cargar más mercadería sin necesidad de completar bodegas en otros puertos.

Competir con menores costos

Para Pablo Ybáñez, integrante de la Comisión de Transporte e Infraestructura de la Hidrovía de la Bolsa de Comercio de Rosario, la nueva concesión aportará previsibilidad y permitirá planificar inversiones de largo plazo.

El objetivo técnico es consolidar una profundidad de 40 pies navegables, considerada el punto óptimo para maximizar la eficiencia logística y reducir costos de exportación.

La nueva concesión tendrá una duración de 25 años e incorporará mecanismos de revisión tarifaria y control permanente por parte de los usuarios del sistema.

Un desafío clave para el crecimiento

Las conclusiones del Congreso Maizar 2026 dejaron en claro que la competitividad futura del agro argentino dependerá tanto de la capacidad de producir más como de la posibilidad de transportar esa producción de manera eficiente.

Con una infraestructura portuaria de primer nivel y una ubicación estratégica sobre el Paraná, Argentina cuenta con ventajas naturales significativas. Sin embargo, la modernización de rutas, ferrocarriles y sistemas de navegación aparece como una condición indispensable para reducir costos, aumentar exportaciones y sostener el crecimiento de toda la agroindustria en los próximos años.



Fuente: Maizar







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