03/08/2026. REGIONALES. NEA - NOA

El monitoreo abarcó cuatro provincias de la región del Gran Chaco (uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad de Sudamérica y más amenazado por el avance agropecuario):
Santiago del Estero: 20.727 hectáreas (encabezando nuevamente el ranking nacional de desmontes).
Salta: 11.960 hectáreas (la organización advirtió que esta provincia duplicó su superficie deforestada en comparación con el mismo período del año anterior).
Formosa: 4.375 hectáreas.
Chaco: 3.800 hectáreas.
La principal causa detrás de la destrucción del monte continúa siendo el cambio de uso del suelo, impulsado por el avance de la frontera agropecuaria para ampliar cultivos (principalmente soja) y el desarrollo de sistemas de ganadería intensiva.
A esto se suman los incendios forestales, frecuentemente utilizados como etapa posterior para limpiar la vegetación remanente y preparar los terrenos.
Desde Greenpeace señalaron que los esquemas actuales basados en multas económicas resultan insuficientes y no están frenando los desmontes ilegales. Según la organización, muchos empresarios agropecuarios incorporan las multas como un costo más de producción o interponen trabas judiciales para evitar pagarlas.
Asimismo, cuestionaron la escasa fiscalización y la flexibilización de normativas por parte de las administraciones provinciales, sumado a los recortes en los presupuestos destinados a la aplicación de la Ley de Bosques y de manejo del fuego a nivel nacional.
Ante este panorama, la ONG volvió a exigir que se declare una emergencia forestal y reclamó la penalización (sanciones penales) de la destrucción de bosques nativos para poner freno a la impunidad de los infractores.