28/08/2026. NACIONALES. Agricultura

La cosecha argentina 2025/26 entra en su tramo final con un volumen global récord, pero cuatro producciones importantes quedaron del otro lado de esa foto positiva. Los últimos datos difundidos este jueves 28 de agosto por organismos públicos y entidades del sector muestran caídas en sorgo, arroz y maní, mientras el algodón todavía no terminó de recolectarse y enfrenta perspectivas negativas. El fenómeno importa más allá de las toneladas: en varios casos el problema central fue una fuerte reducción de la superficie sembrada, una señal económica que afecta a productores, industrias, exportadores y provincias donde estas cadenas tienen un peso decisivo.
El contraste es marcado. La gran cosecha nacional está sostenida principalmente por las extraordinarias producciones de trigo, maíz y girasol, mientras la soja ya había cerrado su ciclo con una reducción. Pero detrás de los grandes cultivos aparecen cadenas que tienen un enorme impacto territorial y exportador. Sorgo, arroz, maní y algodón muestran que el récord agregado no necesariamente describe la realidad de todos los productores. La menor intención de siembra terminó siendo uno de los denominadores comunes, incluso en cultivos donde los rendimientos lograron mantenerse por encima de sus promedios históricos.
El sorgo es uno de los ejemplos más claros. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires dio por concluida la campaña con 2,8 millones de toneladas, un 10% menos que los 3,1 millones del ciclo anterior. La caída no respondió a un derrumbe productivo de los lotes: el rendimiento nacional alcanzó 40,7 quintales por hectárea, frente a los 35,4 quintales promedio de las cinco campañas anteriores. El problema estuvo en la superficie: la siembra cayó de un millón a 750.000 hectáreas. La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGYP), con otra estimación, calculó una producción de 2,35 millones de toneladas y un rinde de 40,85 qq/ha.
| Indicador | Referencia anterior | Campaña 2025/26 |
| Producción Bolsa de Cereales | 3,1 millones t | 2,8 millones t (-10%) |
| Superficie sembrada | 1 millón ha | 750.000 ha (-25%) |
| Rendimiento | 35,4 qq/ha* | 40,7 qq/ha |
| Producción SAGYP | — | 2,35 millones t |
| Rendimiento SAGYP | — | 40,85 qq/ha |
*35,4 qq/ha corresponde al promedio de las últimas cinco campañas. Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires y Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGYP).
La señal hacia adelante tampoco muestra, por ahora, una recuperación del área. Para la campaña 2026/27, que comienza a ponerse en marcha, el Gobierno estima una superficie de sorgo de 740.000 hectáreas, incluso ligeramente inferior a la del ciclo que acaba de finalizar. El dato resulta relevante para una cadena que ocupa el sexto lugar entre los cultivos extensivos argentinos, detrás de soja, maíz, trigo, girasol y cebada. Para productores y empresas vinculadas al cereal, el desafío no parece estar solamente en obtener buenos rindes, sino en recuperar competitividad suficiente para que el cultivo vuelva a ganar espacio dentro de las decisiones de siembra.
Según la SAGYP, la producción terminó en 1,4 millones de toneladas, 12,5% por debajo de los 1,6 millones del ciclo anterior, mientras la superficie retrocedió 13%, desde 230.000 hasta 200.000 hectáreas. Un relevamiento elaborado por entidades arroceras, bolsas e INTA estimó 1.471.673 toneladas, una baja del 14%, sobre 204.900 hectáreas sembradas. El rendimiento nacional fue de 7.191 kilos por hectárea efectivamente cosechada: 3% menos interanual, pero todavía 1,5% por encima del promedio de las últimas cinco campañas.
| Provincia | Participación del área | Participación en producción |
| Corrientes | 47,2% | 48,5% |
| Entre Ríos | 26,8% | 30,0% |
| Santa Fe | 15,2% | 12,4% |
| Formosa | 8,1% | 7,0% |
| Chaco | 2,7% | 2,1% |
| Corrientes + Entre Ríos | 74,0% | 78,5% |
Fuente: Bolsa de Comercio de Santa Fe, Asociación Correntina de Plantadores de Arroz, Bolsa de Comercio del Chaco, EEA INTA Corrientes y Bolsa de Cereales de Entre Ríos.
La concentración muestra por qué la caída excede la estadística nacional. Corrientes y Entre Ríos reúnen el 74% de las hectáreas y el 78,5% del arroz producido en el país. Corrientes logró además incrementar 2% su rendimiento sobre superficie cosechada, mientras Entre Ríos sufrió una baja del 3%. El deterioro fue bastante mayor en Santa Fe, donde el rinde retrocedió 15%, y en Chaco, donde cayó 19%. El informe conjunto de las entidades describió una campaña atravesada por condiciones climáticas particulares, pero la reducción del área volvió a aparecer como una de las explicaciones centrales de la menor cosecha nacional.
El maní merece una atención particular por su vínculo con las exportaciones y la generación de divisas. Los datos oficiales de Agricultura ubican la cosecha en 1,3 millones de toneladas, un 28,2% por debajo de la campaña anterior. En este caso se combinaron dos factores: la siembra habría pasado de 530.000 a 420.000 hectáreas, una contracción del 20,8%, y el rendimiento promedio nacional cayó hasta 31 qq/ha. La magnitud del retroceso ya había sido anticipada por la Cámara Argentina del Maní (CAM), cuyo informe de oferta y demanda de marzo proyectaba también una reducción de la producción desde alrededor de 1,8 a 1,3 millones de toneladas.
| Indicador | 2024/25 | 2025/26 |
| Superficie sembrada | 521.229 ha* | 381.590 ha** |
| Superficie cosechada | 517.701 ha* | 379.503 ha** |
| Producción en caja | 1.895.131 t* | 1.311.996 t** |
| Rendimiento en caja | 3,66 t/ha* | 3,46 t/ha** |
| Exportaciones | 850.000 t* | 687.478 t** |
2024/25 estimado. *2025/26 proyectado por la CAM. Los criterios de esta tabla no deben confundirse con la estimación de superficie y producción de SAGYP. Fuente: Cámara Argentina del Maní, Tabla de Oferta y Demanda, marzo de 2026.
La proyección de la Cámara permite sumar una dimensión económica importante: además del retroceso productivo, las exportaciones bajarían de 850.000 a 687.478 toneladas, según la tabla de oferta y demanda incluida en su informe de marzo. El cuadro también proyectaba 379.503 hectáreas cosechadas y un rendimiento en caja de 3,46 toneladas por hectárea. Se trata de una señal especialmente relevante para una economía regional fuertemente orientada a los mercados externos: menos producción disponible implica también un menor volumen potencial para colocar en el comercio internacional, aunque el resultado económico final dependerá además de precios y condiciones comerciales.
En algodón, en tanto, la cosecha todavía no pudo darse por finalizada debido a las persistentes lluvias en el norte de Santa Fe, que impiden contar con piso firme para el ingreso de la maquinaria. Pero la principal señal de alarma apareció mucho antes: la superficie sembrada cayó desde 690.000 hasta apenas 390.000 hectáreas. Son 300.000 hectáreas menos y una contracción del 43,5% interanual, el ajuste de área más pronunciado entre los cuatro cultivos analizados. El impacto adquiere especial relevancia por el peso territorial de la cadena algodonera y por su conexión con actividades industriales que continúan mucho más allá de la producción primaria.
La próxima campaña permitirá comprobar si la pérdida de hectáreas fue una corrección puntual o si comienza a consolidarse un cambio en las decisiones productivas, con consecuencias sobre actividad regional, oferta exportable y generación de divisas.