28/08/2026. INTERNACIONALES. Brasil

El precio promedio del etanol en Brasil cayó 2,82% durante agosto de 2026 y quedó en R$ 4,13 por litro, frente a los R$ 4,25 registrados en julio, según el Índice de Precios de los Combustibles (IPTL) de Edenred. Se trata del cuarto mes consecutivo de descenso para el biocombustible, una evolución vinculada, entre otros factores, con una mayor disponibilidad en el mercado interno y con el desempeño de la industria de la caña de azúcar y el etanol, un complejo estratégico para el agro brasileño.
El retroceso mensual llevó al etanol a encabezar las bajas registradas entre los principales combustibles relevados por el indicador. La reducción de R$ 0,12 por litro en apenas un mes vuelve a modificar la relación económica entre el biocombustible y la gasolina para los automovilistas que utilizan vehículos flex, capaces de operar con cualquiera de las dos alternativas. La conveniencia final depende de los precios de cada mercado y del rendimiento energético de ambos productos.
La evolución del etanol está estrechamente vinculada con la agroindustria azucarera brasileña, ya que la disponibilidad del biocombustible depende en buena medida del procesamiento de caña y de las decisiones de las plantas sobre el destino de la materia prima. Una oferta más abundante puede ejercer presión sobre los valores internos, mientras que las condiciones de producción y la relación económica entre fabricar azúcar o etanol influyen sobre el volumen que finalmente llega al mercado de combustibles.
El descenso no estuvo limitado al etanol. De acuerdo con los datos del IPTL, la gasolina bajó 0,44% en agosto, desde un promedio de R$ 6,76 hasta R$ 6,73 por litro. Aunque la variación fue considerablemente menor que la observada en el biocombustible, ambos productos terminaron el mes por debajo de sus respectivos valores de julio.
El diésel presentó un movimiento similar. La variedad común registró una disminución mensual de 1,17% y cerró en R$ 6,75 por litro, mientras que el diésel S-10 retrocedió 0,70% hasta alcanzar un promedio de R$ 7,05. Los datos muestran, por lo tanto, bajas en los cuatro combustibles relevados y no un incremento de la gasolina y el diésel durante agosto.
La evolución del gasoil tiene particular importancia para el sector agropecuario debido a su incidencia sobre los costos de maquinaria, cosecha y transporte de mercaderías. Sin embargo, la información disponible no permite establecer cuánto de la reducción observada en los surtidores se trasladó específicamente a los costos operativos de los productores ni determinar diferencias entre las distintas regiones agrícolas brasileñas.
Edenred Mobilidade relacionó el comportamiento de los precios con una combinación de factores externos e internos. Entre ellos aparecen la volatilidad de las cotizaciones internacionales del petróleo y las condiciones de oferta dentro de Brasil, particularmente la disponibilidad de etanol derivada de la actividad del complejo sucroenergético.
Para la cadena de la caña, la caída de los precios representa otra variable dentro de la ecuación que enfrentan productores e industrias. Brasil posee capacidad para transformar la materia prima tanto en azúcar como en etanol, por lo que las condiciones de cada mercado intervienen en las decisiones industriales y terminan teniendo efectos sobre la disponibilidad de ambos productos.
El cuarto descenso mensual consecutivo consolida una tendencia que ya excede una variación puntual. En agosto, además, el etanol cayó más del doble en términos porcentuales que el diésel común y más de seis veces que la gasolina, convirtiéndose nuevamente en el combustible con la mayor reducción entre los valores informados por el IPTL.
La evolución de la oferta durante los próximos meses será una de las variables a seguir para determinar si esta trayectoria continúa. Por ahora, el etanol llega al cierre de agosto en R$ 4,13 por litro, doce centavos por debajo de julio, mientras el comportamiento de la producción de caña y el destino industrial de esa materia prima seguirán influyendo sobre la disponibilidad del principal biocombustible brasileño.