07/10/2026. INTERNACIONALES. Uruguay

Uruguay consiguió la habilitación de Indonesia para exportar soja, trigo destinado al consumo humano y cítricos, una apertura que amplía las posibilidades comerciales del agro uruguayo en el sudeste asiático. La autorización se suma al acceso obtenido previamente para la leche en polvo, cuyo primer embarque se concretó recientemente, y forma parte de una estrategia iniciada en 2025 para diversificar los destinos de las exportaciones nacionales.
La apertura fue anunciada por el presidente Yamandú Orsi y posteriormente detallada por autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores. Para el sector agroexportador, la importancia de la medida está vinculada tanto a los productos habilitados como a la dimensión del destino: Indonesia cuenta con más de 250 millones de habitantes y representa una economía de gran escala dentro del sudeste asiático.
Hasta ahora, la relación comercial entre ambos países tenía una composición diferente. Durante 2024, los principales productos enviados desde Uruguay a Indonesia fueron maderas por US$ 9 millones, crustáceos por US$ 3 millones y cueros y pieles curtidas por US$ 1 millón. La autorización para soja, trigo y cítricos incorpora rubros agrícolas de peso dentro de la estructura productiva uruguaya.
El acercamiento comercial comenzó a mostrar resultados con la apertura del mercado indonesio para la leche en polvo. Según explicó la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, el primer embarque de ese producto fue concretado pocas semanas antes de conocerse las nuevas autorizaciones para los productos agrícolas.
La estrategia hacia Indonesia comenzó durante 2025 y requirió diferentes gestiones oficiales. En agosto de 2026, una delegación integrada por representantes de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, el Instituto Nacional de la Leche y el Instituto Nacional de Carnes viajó al país asiático para mantener reuniones con autoridades y representantes del sector privado.
Las negociaciones comerciales y sanitarias ahora incorporan cítricos, soja y trigo para consumo humano, ampliando el abanico de productos uruguayos que pueden acceder a ese mercado. Las autoridades también indicaron que se trabaja para conseguir la habilitación de la carne vacuna, aunque esa apertura todavía no se ha concretado de acuerdo con la información suministrada.
Para Uruguay, sumar destinos resulta especialmente relevante para reducir la dependencia de un número limitado de compradores y generar alternativas para diferentes cadenas productivas. La incorporación de Indonesia abre una vía comercial adicional para tres sectores con perfiles distintos: granos destinados a mercados internacionales y una producción citrícola que depende fuertemente de las condiciones de acceso sanitario.
El tamaño del mercado constituye uno de los principales atractivos. La información difundida ubica a Indonesia con más de 254 millones de habitantes y un Producto Interno Bruto per cápita de US$ 4.925. Las autoridades uruguayas incluso describieron al destino como un mercado cercano a los 300 millones de consumidores al explicar el interés estratégico que despierta dentro del sudeste asiático.
La apertura no implica automáticamente que comiencen embarques de grandes volúmenes. Sí elimina una barrera de acceso y permite que exportadores uruguayos puedan avanzar comercialmente con compradores indonesios para los productos habilitados. A partir de allí, factores como precios, logística, demanda y competitividad determinarán el desarrollo efectivo de los negocios.
El trabajo para ampliar la presencia comercial también contempla a empresas de menor tamaño. Uruguay XXI y la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) participan en acciones destinadas a acompañar a compañías interesadas en ingresar a nuevos mercados, con especial atención sobre la internacionalización de micro, pequeñas y medianas empresas.
La secuencia de habilitaciones modifica gradualmente la composición potencial de las ventas uruguayas a Indonesia. Frente a un intercambio que en 2024 estuvo encabezado por US$ 9 millones en exportaciones de madera, el acceso obtenido para leche en polvo y ahora para soja, trigo y cítricos incorpora nuevas cadenas agropecuarias a una relación comercial que Uruguay intenta profundizar en el sudeste asiático.






