¿Por qué el río Paraná amenaza las cosechas en Paraguay?

El Paraná amenaza con llevarse las cosechas: agricultores rescatan lo que pueden vender Familias productoras de Ayolas recuperaron 500 kilos de mandioca y hortalizas mientras el río se acerca a niveles de inundación y crece la alerta.


amanecer rural

La crecida del río Paraná obligó a familias agricultoras de Isla Yegros, en Ayolas, departamento de Misiones, Paraguay, a cosechar anticipadamente sus cultivos para evitar que queden bajo el agua. Durante el fin de semana del 11 de octubre de 2026, productores de la zona, con apoyo de la Prefectura Naval, lograron recuperar aproximadamente 500 kilos de mandioca, además de lechuga y pimiento. Los alimentos fueron trasladados hasta tierra firme para su comercialización inmediata, mientras las autoridades advirtieron que el nivel del río podría superar la cota de inundación de la ciudad.

La operación permitió salvar una parte de la producción, pero dejó expuesta la fragilidad económica de las familias que cultivan en las islas del Paraná. Para muchos agricultores, la venta de mandioca y hortalizas representa uno de sus principales ingresos, por lo que perder una cosecha significa quedarse sin recursos para afrontar gastos cotidianos y financiar nuevas siembras. Aunque todavía no existe una estimación oficial de las hectáreas comprometidas ni del valor económico de los cultivos amenazados, la rapidez con la que avanza el agua obliga a retirar los productos antes de que las parcelas resulten inaccesibles.

La situación se agravó por las previsiones hidrológicas de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), que anticipó niveles de entre 4,30 y 5,10 metros en el puerto de Ayolas durante los días posteriores al 11 de octubre. La advertencia adquiere especial importancia porque la cota de alerta se encuentra en 4,20 metros, mientras que el umbral de inundabilidad está establecido en 4,50 metros. De cumplirse los valores más elevados del pronóstico, el agua podría alcanzar sectores ribereños y dificultar tanto las actividades productivas como la circulación de las familias que habitan las áreas expuestas.

La crecida del Paraná amenaza los ingresos de los agricultores

Los terrenos de Isla Yegros poseen características que favorecen la producción agrícola, una condición que explica su aprovechamiento por parte de familias que dependen de pequeñas explotaciones. Según describen habitantes de la zona, los suelos de las islas permiten obtener productos de buena calidad y presentan diferencias respecto de las tierras más arenosas y arcillosas del área urbana de Ayolas. Sin embargo, esa ventaja productiva está acompañada por una exposición permanente a las variaciones del río, que periódicamente obliga a interrumpir las tareas agrícolas y retirar las cosechas antes de tiempo.

La mandioca constituye uno de los productos recuperados durante el operativo, junto con hortalizas destinadas al mercado local. La cosecha anticipada permite rescatar parte del valor comercial de los alimentos, aunque también puede reducir el volumen aprovechable cuando los cultivos todavía no completaron su desarrollo. A esa situación se suman los costos de transporte desde las islas y la necesidad de conseguir compradores rápidamente. El Centro de Operaciones de Emergencia (COE) de Ayolas pidió a la población que acompañe a los agricultores mediante la compra de los productos rescatados.

Los informes de Yacyretá atribuyen el aumento del Paraná a un mayor aporte de agua desde su cuenca. Durante septiembre, los caudales afluentes estuvieron 37% por encima del promedio histórico, mientras que en los primeros días de octubre superaron la media en 40%. También influyeron las precipitaciones registradas en la cuenca del río Iguazú y las mayores descargas de centrales hidroeléctricas ubicadas aguas arriba. Estos factores incrementaron el volumen de agua que llega al sistema de Yacyretá y elevaron la preocupación por posibles desbordes en las localidades ribereñas.

Para los días siguientes, las proyecciones hidrológicas contemplaron caudales de ingreso de entre 24.000 y 28.000 metros cúbicos por segundo, frente a los 23.800 m³/s estimados para el 11 de octubre. Los pronósticos meteorológicos también anticiparon precipitaciones de 20 a 80 milímetros en distintos sectores de la cuenca, con acumulados localizados que podrían aproximarse a 120 milímetros. La evolución de estas variables resulta determinante para establecer cuánto tiempo permanecerán expuestas las áreas agrícolas y si será posible continuar con el retiro de alimentos desde las islas.

Evacuaciones, asistencia y riesgo de nuevas inundaciones

La emergencia hídrica también obligó a organizar medidas de protección para los habitantes de Ayolas. El 8 de octubre, el COE inició las primeras evacuaciones preventivas de familias ante el aumento del nivel del Paraná. Las autoridades coordinaron espacios de alojamiento temporal y recursos logísticos para atender a los afectados. La intervención de organismos locales y de la Prefectura Naval permitió desarrollar tareas de asistencia y facilitar el traslado de personas y productos desde los sectores más comprometidos por el avance del agua.

Como parte de las acciones de apoyo, Yacyretá dispuso personal, equipamiento y suministros para atender la emergencia, entre ellos 59 tiendas de campaña y 930 kilos de alimentos no perecederos. También se contemplaron medios de transporte y recursos para acondicionar los espacios destinados a recibir a las familias evacuadas. Mientras estas medidas buscan responder a las necesidades inmediatas de la población, los agricultores continúan intentando comercializar lo recuperado, ya que la pérdida de ingresos puede prolongar las consecuencias económicas de la crecida incluso después de que el río vuelva a descender.

La posibilidad de nuevos episodios de aguas altas mantiene la atención sobre el comportamiento del Paraná durante los próximos meses. Yacyretá advirtió que las perspectivas climáticas asociadas con El Niño indican una probabilidad elevada de crecidas durante el trimestre octubre-diciembre de 2026. Para las familias que producen en Isla Yegros, esta previsión también influye sobre las decisiones de siembra y la utilización de terrenos expuestos a inundaciones. Por ahora, la comercialización de los alimentos recuperados representa una oportunidad concreta para reducir las pérdidas de la campaña y sostener parte de los ingresos familiares.



Fuente: AgroLatam







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