30/10/2026. INTERNACIONALES. Mercosur

El caso más representativo es el glifosato técnico, cuya cotización pasó de aproximadamente US$ 3.782 por tonelada el 11 de septiembre a US$ 4.318 el 16 de octubre, un incremento cercano al 14%. Según las referencias del National Bureau of Statistics de China (NBS) recogidas en los relevamientos de mercado, el valor alcanzó unos US$ 4.323 hacia mediados de octubre. Sin embargo, todavía permanece por debajo de los US$ 5.211 registrados en abril. La evolución muestra una recuperación desde los mínimos de septiembre, pero no permite afirmar que exista una tendencia alcista sostenida.
| Período | Precio US$/tonelada | Situación del mercado |
| 13 de abril | 5.211 | Máximo de las referencias analizadas |
| 11 de septiembre | 3.782 | Mínimo registrado |
| 30 de septiembre | 4.206 | Recuperación de cotizaciones |
| 16 de octubre | 4.318 | Suba cercana al 14% desde septiembre |
| 20 de octubre | 4.323 | Precios relativamente estables |
Fuente: AgroLatam, sobre datos del NBS de China y Shanghai Securities (octubre de 2026).
El incremento tiene una explicación que trasciende la demanda agrícola. Los costos de fabricación en China también están aumentando. El metanol en el este del país registró una suba cercana al 54% desde comienzos de agosto, mientras el fósforo amarillo avanzó aproximadamente 8% durante el período analizado. Ambos componentes tienen importancia en determinadas rutas industriales de producción. A esto se suma la política china orientada a limitar las guerras de precios y desalentar ventas por debajo de los costos de fabricación, aunque todavía existe incertidumbre sobre su aplicación y sus efectos comerciales.
No todas las moléculas presentan el mismo comportamiento. El glufosinato registró presiones relacionadas con la disponibilidad de intermediarios químicos, mientras el clorantraniliprol enfrenta condicionantes en su cadena de suministro. En contraste, algunos segmentos de insecticidas continúan mostrando competencia por volumen. Esta diferencia resulta importante para los importadores latinoamericanos: hablar de un aumento generalizado de todos los productos chinos puede llevar a decisiones comerciales equivocadas. Cada ingrediente activo responde a una combinación particular de capacidad instalada, costos, inventarios y demanda.
Brasil: Ofrece una de las señales más claras de desaceleración de las compras. Según las estadísticas comerciales del Ministerio de Agricultura y Ganadería brasileño (MAPA), las importaciones de productos para protección de cultivos alcanzaron US$ 629 millones en septiembre de 2026, una caída interanual del 25,5%. La reducción coincide con una etapa de mayor cautela comercial, en la que los distribuidores buscan evitar acumulaciones de inventario.
Argentina: Para la campaña agrícola 2026/27, el costo de reposición de herbicidas e insecticidas figura entre las variables clave a seguir por importadores y distribuidores. Las decisiones comerciales dependen de las cotizaciones internacionales, la disponibilidad de productos registrados, el financiamiento y los inventarios existentes. Un aumento del precio técnico chino no implica necesariamente una suba inmediata del producto formulado vendido al productor, pero sí modifica las negociaciones de nuevas órdenes de compra y los márgenes de las empresas.
México: El impacto potencial se analiza considerando su diversidad productiva (desde granos y oleaginosas hasta frutas y hortalizas de exportación). Los importadores enfrentan diferencias importantes entre ingredientes activos, formulaciones y proveedores. La evolución de las cotizaciones chinas influye en los costos de reposición, pero su traslado dependerá de los contratos vigentes, la competencia comercial y las existencias disponibles.
Colombia y Perú: Presentan desafíos particulares por la importancia de sus producciones agrícolas de alto valor (café, flores, frutas), las cuales requieren programas específicos de protección vegetal y están sujetas a exigencias sanitarias internacionales. Los movimientos en China pueden alterar los costos de abastecimiento, especialmente ante la escasez de alternativas para ciertos ingredientes activos, aunque no se han registrado aumentos generalizados de precios internos en octubre de 2026.
Chile: La dependencia de tecnologías de protección vegetal importadas es clave para la fruticultura exportadora. La Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA) cuenta con registros de importaciones de 2026 que detallan productos, orígenes, volúmenes y valores CIF, ofreciendo herramientas para estudiar el abastecimiento chino. Medir el impacto actual exige comparar productos equivalentes y separar las variaciones de precios de los cambios en volúmenes.
| País | Indicador o situación actual | Implicancia comercial |
| Brasil | Importaciones de protección de cultivos: US$ 629 millones en septiembre, -25,5% interanual. | Menores compras frente a precios de origen más elevados. |
| Argentina | Campaña agrícola 2026/27 en desarrollo. Sin variación nacional de precios verificada para octubre. | Riesgo de mayores costos de reposición. |
| México | Sin variación específica de importaciones desde China verificada para octubre. | Seguimiento de contratos, precios y proveedores. |
| Colombia | Sin variación específica de precios de importación verificada para octubre. | Atención al abastecimiento de cultivos comerciales. |
| Perú | Sin variación específica de precios de importación verificada para octubre. | Evaluación de costos para producciones de exportación. |
| Chile | Registros oficiales de importaciones 2026 disponibles en ODEPA. | Necesidad de comparar valores CIF y volúmenes por producto. |
Fuente: AgroLatam, con datos de MAPA y ODEPA (2026). Brasil: sep. 2026; otros países: panorama comercial sin variaciones confirmadas.
La evolución brasileña también debe interpretarse dentro de un escenario de ajuste más amplio de las compras de insumos. La Companhia Nacional de Abastecimento (Conab) informó en octubre que las importaciones brasileñas de fertilizantes acumularon 28,4 millones de toneladas entre enero y septiembre de 2026, un retroceso aproximado del 15,7% interanual.
Uno de los riesgos menos visibles está relacionado con la concentración de fabricantes de ingredientes activos. Una empresa puede comercializar productos adquiridos a distintos proveedores internacionales, pero parte de esos materiales puede proceder de un número reducido de plantas industriales. En esas condiciones, interrupciones energéticas, inspecciones ambientales, modificaciones tributarias o problemas logísticos en China pueden afectar simultáneamente a varios compradores latinoamericanos. Por eso, la diversificación comercial exige identificar no solamente al distribuidor, sino también al fabricante efectivo y el origen del ingrediente activo.
Las perspectivas para 2027 dependerán de si los fabricantes chinos consiguen sostener sus nuevas cotizaciones mientras los compradores ajustan inventarios. Un escenario de demanda débil podría limitar futuras subas, mientras una reducción efectiva de la oferta o mayores costos industriales podrían sostener los precios. Para las empresas latinoamericanas, diversificar proveedores, negociar condiciones financieras y controlar la rotación de inventarios serán decisiones relevantes. El desafío no será únicamente conseguir mejores precios, sino garantizar disponibilidad y previsibilidad comercial en un mercado cada vez más condicionado por las decisiones industriales de China.